Querida mamá, Te elegí como el canal para vivir esta experiencia humana. Estás aquí porque eras justo lo que necesitaba para este camino. Por eso, hoy elijo estar conmigo misma, y comprometerme a sanar nuestro linaje femenino. Hoy decido mirarte con más amor, con más gratitud y una comprensión profunda. Dejo atrás los juicios y las expectativas, porque la verdadera sanación comienza cuando dejo de intentar cambiarte. Me permito ver tus elecciones, tus palabras, tus actos, y entender que hiciste lo mejor posible con lo que tenías, y que también eras humana, con tus propios miedos e incertidumbres. Hoy te honro y respeto tu vida tal como fue, y te agradezco por haberme dado la mía. Te libero de cualquier rol o etiqueta que consciente o inconscientemente te impuse, y de cualquier carga que no te correspondía. Asumo mi responsabilidad y elijo sanarme. Te agradezco por enseñarme a ver el mundo desde niña, pero ahora elijo verlo desde mi propia perspectiva, para poder vivir la vida que me co...
Comentarios
Publicar un comentario